Durante la temporada 2023, el contenido generado en Instagram fue diverso pero disperso. Se alternaban imágenes profesionales con contenido amateur, sin una línea editorial definida. A pesar de ello, se logró un crecimiento orgánico del 40 % en seguidores, gracias principalmente al impacto visual de los paisajes y a campañas como la corporativa de primavera. El principal problema no era la falta de contenido, sino la falta de cohesión narrativa y consistencia visual. El perfil no transmitía de forma clara el posicionamiento aspiracional del hotel ni lo diferenciaba de sus competidores reales y aspiracionales, como Torralbenc o Fontenille Santa Ponsa. Las colaboraciones con influencers carecían de estrategia de continuidad y las publicaciones del día a día no seguían una lógica de marca. Había un claro margen de mejora en la creación de contenido, activaciones editoriales y dinamización del perfil para posicionar Meliã Cala Galdana como referente lifestyle en el entorno digital.
El enfoque se basó en estructurar una estrategia de contenidos con cuatro pilares narrativos —lifestyle, instalaciones, destino y day-to-day— que permitiesen representar tanto la experiencia del hotel como su vinculación con la isla. Se definió una nueva línea gráfica basada en tonos cálidos y composiciones visuales limpias, que resaltasen los azules del Mediterráneo y transmitieran exclusividad sin artificios. A nivel táctico, se estableció un calendario editorial sincronizado con los happenings del hotel y se planificaron shootings estacionales para mantener un flujo constante de contenido de alta calidad. Paralelamente, se articuló una red de colaboraciones con influencers y creadores de contenido que reforzaran el posicionamiento lifestyle, permitiendo generar contenido aspiracional y, a su vez, atraer audiencias afines en los principales mercados objetivo. Todo el ecosistema se diseñó con el propósito de elevar la marca a categoría de destino en sí misma.

